Susana Avalos -Argentina

La distancia no pudo tampoco con ese amor y se volvieron a encontrar para seguir su historia sin final.
Me ha contado el ángel, que ahora guarda de sus sueños y utiliza la brisa para darle caricias. Duerme a su lado todas las noches y él le pide que nunca lo abandone.
Están condenados a sufrir por amor, pero no les importa, pues la recompensa es buena.
Aprendió que el amor verdadero no tiene límites ni barreras, mas no hay nadie que lo detenga.
Se siente dichosa de que se pudieron reconocer y poder vivir el amor verdadero.
Ahora es el ángel de ese joven, el siente su presencia y mientras el duerme, ella le toma de la mano lo saca a su mundo y danzan en las nubes.
Un día me protegiste y me devolviste el camino a mi hogar. Hoy cuido de tus pasos y tus sueños, más haremos el amor en cada una de las estrellas…

Susana Avalos