Reflexión para no callar

¿Cuántas veces hemos tenido la oportunidad de parar alguna agresión y no lo hemos hecho? ¿Cuantas veces nos hemos quedado callados por miedo a represalias?
Esto cambiará el día en que decidamos hablar, una vez que nos animemos a decir esa respuesta que decidimos callar para no vernos envueltos en un conflicto, a animar a las personas que sufren de esto para que no le tengan miedo a su agresor y les hagan saber que no posee ningún poder sobre ellos, que nadie tiene el derecho a lastimarlos.
Muchas veces preferimos protegernos con el silencio y quedarnos de espectadores viendo lo que ocurre pensando que es algo ficticio y que en la realidad no pasa por el temor a represalias, q que la persona pueda atacarnos al igual que a su víctima.istock_000003307170_full_arSentirse impotente al no ser valiente para romper la barrera y tender la mano a aquel que lo necesita, es una sensación horrible….pero pensando un poco y cambiando los roles; esa persona humillada, dolorida y maltratada que no encuentra tu ayuda, en algún giro de la vida podrías ser tú.
¿Quién puede decir que jamás ha sufrido algún abuso o que o ha participado en uno? Nadie se queda exento de este problema.
Todos somos seres humanos y como tales merecemos respeto. Nadie tiene el derecho de jugar con la integridad de las personas, de atacarlas solo por pensar que es diferente, de burlarse por creer que son mejores y que así imponen autoridad. Nadie es menos que nadie y eso es algo que todas las personas deberían tener presente.
El bulling no es necesariamente una cachetada, un empujón o una mala palabra, las palabras y burlas también lo son.
A veces esto proviene de personas que creemos son amigos y sin darnos cuenta ese maltrato se disfraza como una simple broma inocente, pero que muy bien sabemos provoca un dolor profundo.
¿Por qué hacer de esto algo normal y rutinario? ¿Quién marca que por el hecho de tener intereses diferentes tienes que ser raro? Ser único no es malo en ningún sentido, ser único no nos convierte automáticamente en blanco fácil para el agresor.
El sentimiento de soledad ante una situación así, pensar que nadie los apoyará si hablan y que nadie pondrá las manos al fuego para ayudarlos, los obliga a callar y seguir sufriendo ese maltrato injustificado.
Ser igual a todo el mundo es aburrido. ¿Les dicen que son raros?¿que son diferentes? Pues siéntanse orgullosos, porque son especiales. Son únicos. Y si no saben apreciarlo, es porque no saben lo que se siente ser una persona increíblemente hermosa en todos los aspectos. Piensa en la cantidad de personas que se pierden ser quienes son por callar, por reprimir o por no dar su punto de vista. Todos tenemos derecho a hacernos oír, a hacernos respetar y no permitir burlas porque las otras personas piensen que algo está mal porque pensamos diferente.
Lamentablemente siempre habrá alguien que intente hacernos mal, pero la decisión será de uno. Uno elegirá si caer en esa trampa o hacerle saber a esa persona que no tendrás miedo de hablar
Las marcas de guerra no tiene que ser reales, el llanto no tiene que ser su triunfo. El maltrato será su arma, pero tu valentía será tu destrucción. ─ Elena Lecter.

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